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Foto: Unidad de Estrategias de Afrontamiento Activo del dolor en Sacyl, Valladolid.
Primera Unidad de estas características en el Sistema Nacional de Salud, implantada por los fisioterapeutas de Atención Primaria Federico Montero y Miguel Angel Galán)

El dolor crónico de tipo no oncológico es una pandemia que afecta a casi el 20% de la población europea, distorsiona profundamente la vida de las personas y consume ingentes cantidades de recursos sanitarios.

La aproximación correcta al paciente con dolor persistente no oncológico debe ser realizada dentro de la comprensión de la neurobiología del dolor en el marco del modelo biopsicosocial, en donde la creación de un equipo de profesionales sanitarios interdisciplinar en el mismo servicio es fundamental.

Los programas de fisioterapia basados en la intervención educativa y las estrategias de afrontamiento activo han demostrado ser eficaces para el manejo del paciente con dolor persistente no oncológico. Estos programas de fisioterapia, además de ser efectivos, han demostrado indicios preliminares de ser coste-efectivos.

El impacto principal de tipo económico de estos programas parece tener que ver con la reducción de futuras pensiones por discapacidad, pero siempre que se implementen de manera precoz. En este sentido, la derivación directa a fisioterapia es fundamental, pues la derivación a Atención Hospitalaria para introducir estos programas aumenta la lista de espera, el gasto sanitario y reducen el margen de tiempo para que estos programas puedan llegar a ser coste-efectivos.

El manejo del paciente con dolor persistente debe, pues, comenzar en Atención Primaria dentro de un marco interdisciplinar, con derivación directa a fisioterapia por parte del médico especialista y hacerlo, además, de manera precoz.